Opción A · Sigo gratis
Continúo trabajando en tu proyecto sin cobrarte nada más hasta alcanzar los objetivos del contrato. Mismo servicio, misma dedicación, factura a cero.
Firmamos por escrito a dónde vamos a llegar en seis meses. Si no llegamos, decides tú: sigo trabajando en tu proyecto sin cobrarte un euro más, o te devuelvo todo lo que me hayas pagado.
El análisis inicial es gratuito y sin compromiso. Si veo que no puedo garantizarte resultados, te lo digo y te llevas el análisis igualmente.
O te devuelvo todo el dinero pagado
Es la frase con la que media profesión se cubre las espaldas. Y tiene una parte de verdad: nadie controla el algoritmo de Google.
Pero de ahí a cobrar 700 € al mes durante un año y entregar un informe de cuarenta páginas en el que no aparece ni una sola venta hay un buen trecho. El cliente pone el dinero, el cliente pone la paciencia y el cliente se come el riesgo. La agencia factura igual.
A mí eso me parece un mal reparto. Tú ya asumes bastante riesgo con tu negocio abierto todos los días. El de mi trabajo lo asumo yo.
No es una promesa comercial ni una frase para la web. Va escrita en el contrato de servicios, con los objetivos concretos que hayamos acordado y la cifra exacta que te devolvería. Lo firmamos los dos antes de que empiece a trabajar.
Continúo trabajando en tu proyecto sin cobrarte nada más hasta alcanzar los objetivos del contrato. Mismo servicio, misma dedicación, factura a cero.
Devolución íntegra de todas las cuotas que hayas pagado por mis servicios durante esos seis meses. Sin descuentos por «trabajo realizado» ni letra pequeña.
Dejé la publicidad de pago para dedicarme al posicionamiento orgánico a tiempo completo. Diseño web y automatizaciones siguen en la carta porque son las dos piezas que más condicionan el resultado de una estrategia SEO.
La estrategia completa para que tu web salga arriba cuando alguien busca lo que vendes. Técnica, contenidos y autoridad, trabajados en el mismo plan.
Para negocios que dependen de la gente que tienen cerca: aparecer en el mapa de Google y en las búsquedas de tu ciudad cuando alguien necesita lo que ofreces.
Una web bonita que tarda cuatro segundos en cargar es dinero tirado. Diseño y programo sitios rápidos, ordenados y pensados desde el principio para posicionar.
Traerte visitas es media faena. La otra media es que ningún contacto se pierda por el camino y que dejes de repetir tareas que puede hacer una máquina.
Cuatro pasos. El tercero es el que casi nadie hace: decirte que no cuando no lo veo claro.
Una llamada o un café en la oficina de Oviedo. Me cuentas qué vendes, a quién, qué margen te deja y qué has probado antes. Yo escucho y pregunto bastante.
Reviso la web por dentro, el estado técnico, los contenidos, el perfil de enlaces y a quién tienes por delante en Google. También los números del negocio, porque posicionar palabras que no dejan margen no le sirve a nadie.
Si veo el camino, te presento la propuesta con los objetivos concretos que me comprometo a alcanzar, el plazo y el precio, y firmamos el contrato con la garantía. Si no lo veo, te lo digo claramente y te explico por qué. El análisis te lo quedas igual.
Empiezo por lo que más mueve la aguja en tu caso. Cada mes tienes un panel con las posiciones, el tráfico y los contactos que han entrado, más una llamada corta para repasar qué se ha hecho y qué toca ahora.
Me llamo Diego García Martín y llevo 17 años haciendo SEO desde Oviedo. En 17 años he visto proyectos que despegan en cuatro meses y proyectos a los que no había por dónde meterles mano.
La diferencia entre unos y otros casi nunca es el presupuesto: es si el negocio tiene algo que ofrecer que la gente esté buscando y si hay margen para competir en ese sector. Eso se ve en el análisis previo, antes de firmar nada.
Por eso me puedo permitir la garantía. No la ofrezco a todo el mundo: la ofrezco cuando el análisis me dice que voy a cumplirla. El 95 % de mis clientes mejora sus resultados, y ese porcentaje sale de filtrar bien al principio, no de tener suerte.
«Si no me atrevo a firmar tus resultados, es que no debería cobrarte por intentarlo.»
Pasa, y no es ningún drama. Te lo digo en la primera semana, te explico qué haría yo en tu lugar y te llevas el análisis para usarlo con quien quieras. Prefiero perder una venta que cobrarte seis meses sin poder cumplir.
Podría llenar esta página de gráficas subiendo hacia arriba y de logos de empresas. No lo hago porque las posiciones de un cliente son información de su negocio, no material publicitario del mío. Si su competencia entra en mi web y averigua qué palabras trabajamos y desde dónde partió, le estoy haciendo un flaco favor.
Lo mismo que aplico contigo lo aplico con ellos: tu proyecto no acabará ilustrando mi portfolio salvo que tú me digas expresamente que sí.
En la reunión inicial sí enseño datos reales, con las cuentas abiertas delante de ti y sin nombres. Y para eso no hace falta que te fíes de una captura de pantalla: te fías del contrato, que es lo único que se puede reclamar.
Una captura de pantalla no se puede reclamar en ningún sitio. Un contrato sí.
Sí, y está escrito en el contrato que firmamos antes de empezar. Si a los 6 meses no hemos alcanzado los objetivos que fijamos por escrito, eliges tú: o sigo trabajando en tu proyecto sin cobrarte nada hasta conseguirlos, o te devuelvo íntegras todas las cuotas que me hayas pagado por el servicio de SEO.
Lo definimos juntos antes de firmar y queda por escrito con números concretos: qué palabras clave, en qué posición, cuánto tráfico orgánico cualificado y cuántas conversiones o contactos desde buscadores.
Nada de objetivos ambiguos tipo «mejorar la visibilidad». Si no está en el contrato con una cifra al lado, no cuenta como objetivo.
Porque antes de firmar analizo el proyecto a fondo y solo acepto los que sé que puedo sacar adelante. La frase de que «en SEO no se pueden garantizar resultados» sirve para cubrirse las espaldas cuando se acepta cualquier cliente que pague.
Yo prefiero decir que no a un proyecto que cobrar seis meses sin mover la aguja.
Depende de la competencia de tu sector, del estado de tu web y de los objetivos que fijemos. No doy tarifas cerradas por teléfono porque sería inventármelas.
Después de la reunión inicial y del análisis te paso una propuesta con precio, objetivos y plazos, todo por escrito y sin compromiso.
Las primeras señales suelen aparecer entre el segundo y el cuarto mes: mejoras de posición en palabras de cola larga y subidas de impresiones en Search Console. Los resultados que se notan en la caja llegan normalmente entre el sexto y el duodécimo mes.
Por eso la garantía se mide a 6 meses, que es cuando ya hay datos suficientes para saber si el trabajo está funcionando.
No. Dejé de ofrecer publicidad de pago para dedicarme solo al posicionamiento orgánico. Si necesitas campañas puedo recomendarte a alguien de confianza, pero no es lo que yo hago.
La oficina está en Oviedo y trabajo mucho con negocios de Gijón, Avilés, Siero, Langreo y Mieres, en persona cuando hace falta. Con el resto de España trabajo en remoto sin ningún problema: las reuniones son por videollamada y el seguimiento es exactamente igual.
El contrato cubre los 6 meses del periodo de garantía, porque el SEO necesita ese margen para dar resultados medibles y porque sin él la garantía no tendría sentido.
A partir del sexto mes te quedas si quieres, mes a mes, sin ninguna atadura.
Media hora de conversación y unos días de análisis. Al final tendrás claro si el SEO puede funcionar en tu sector, cuánto costaría y qué objetivos estoy dispuesto a firmar. Sin coste y sin que te comprometas a nada.